Cómo pasar el invierno sin disparar la factura de la calefacción
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En muchas casas españolas el problema no es que haga un frío polar: es que la casa pierde calor por todas partes y calentarla entera cuesta caro. No hace falta calentar toda la casa para estar a gusto. Hace falta calentar el sitio donde estás tú, a la hora en que estás, y que ese calor no se escape.
1. Tapa las fugas antes de gastar
Burletes en puertas y ventanas, cajas de persiana aisladas, cortinas gruesas por la noche y persianas bajadas en cuanto se va el sol. Es lo más barato que vas a hacer este invierno y de lo que más se nota, porque las corrientes enfrían mucho más de lo que marca el termómetro.
Para encontrar las fugas, pasa una vela o una varilla de incienso por marcos, cajas de persiana y bajo la puerta de entrada un día de viento. Si la llama se tumba, ahí hay una.
2. Pon el termostato donde toca
El IDAE recomienda entre 20 y 21 °C durante el día y entre 15 y 17 °C por la noche. Según sus datos, cada grado por encima de 21 °C aumenta en torno a un 7 % la factura de calefacción. Pasar de 23 a 21 °C no cuesta nada y se nota.
3. Calienta a la persona, no la habitación
Todos los aparatos eléctricos de resistencia (calefactor, radiador de aceite, emisor) convierten 1 kWh de electricidad en 1 kWh de calor: ninguno es «de bajo consumo» por magia. La diferencia está en cuánto aire calientas. Un calefactor de 2.000 W encendido tres horas consume 6 kWh; una manta eléctrica de unos 100 W, 0,3 kWh; una manta USB de 10 W, 0,03 kWh.
No sustituyen a la calefacción si la casa está a 12 grados, pero para el rato de sofá o de teletrabajo, combinar una temperatura moderada con calor sobre el cuerpo es lo más barato.
4. Si tienes bomba de calor, úsala
El aire acondicionado con modo calor no genera el calor: lo mueve desde el exterior. Por cada kWh de electricidad suele entregar varios kWh de calor, así que es la opción eléctrica más eficiente si ya la tienes instalada.
5. Ventila poco y bien
Cinco a diez minutos con las ventanas bien abiertas, mejor a media mañana. Pierde menos calor que dejar una rendija todo el día y evita la humedad y el moho.
Resumen
- Primero, tapar fugas: burletes, cajas de persiana, cortinas y persianas.
- Termostato a 20–21 °C de día y 15–17 °C de noche.
- Para el rato de sofá o escritorio, calor sobre el cuerpo en lugar de calentar toda la habitación.
- Ventilación corta e intensa.
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